El viejito
Eustaquio Vélez flores Cadavid de los Domínguez Díaz… y además de preguntón, gruñón, viejo cargado de sabiduría popular e historias para contar… va repartiendo cantaleta y concejos que nadie le ha pedido, perdiéndose en las palabras, pero haciéndose divertido, cuando todo lo que se le presenta es extraño para él, por eso se mantiene preguntando sobre las cosas y gentes que lo rodean. Regala dulces antiguos, anda en monaréta aunque parece perdido en una burbuja de tiempo y para disimular, intenta actuar tal cual la modernidad de hoy día…